Didácticas Espeificas
Mamx_ Didácticas específicas
La enseñanza de la química según un proceso de modelización y al alcance de todos es completamente diferente de la enseñanza para seleccionar a unos pocos y no va a funcionar si no va acompañado de un dispositivo didáctico que favorezca una nueva dinámica de clase basada en la comunicación de las ideas.
El conocimiento ha de ‘circular': de profesor a alumno y de alumnos a profesor, y entre los alumnos; ha de permitir la emergencia de los lenguajes apropiados a las nuevas ideas y que, a la vez, muestren las ‘reglas del juego' de la ciencia. Este conocimiento ha de serlo también de la clase, para que el alumnado pueda participar en ella con autonomía y conozca con toda certeza los criterios con los que será evaluado.
La evaluación forma parte de lo que ‘tira del alumnado' porque le hace aprender lo que cree que le va hacer aprobar. Por lo tanto, la evaluación que se necesita ha de consistir en preguntas contextualizadas (que se refieran a una situación del mundo que el alumno pueda interpretar y que la sitúen en una perspectiva científica) que interpelen al alumnado y que incidan en los conceptos básicos con un enfoque la vez teórico y práctico.
Ha de valorar la capacidad de preguntar y de argumentar, la comprensión lectora y la actitud crítica; ha de tener en cuenta las relaciones entre la ciencia y la técnica y entre ambas y la sociedad. Y ha de ser transparente: no pretende ‘cazar' a los alumnos en lo que no saben, sino ayudarles a expresar lo que sí saben. Ha de contribuir al aprendizaje del ‘saber hacer', es decir, ha de hacer al estudiante ‘competente'.



